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En estos momentos podemos decir que la residencia Ntra. Sra. del Pilar de Collado es un centro libre de COVID.

Desde la Residencia  estamos luchando contra este virus con ahínco y responsabilidad con los pocos medios que nos proporcionaron para el estado de alarma.


Queremos enviar un mensaje de agradecimiento a las familias que han confiado a sus seres queridos a nuestros cuidados. Gracias a la colaboración de todos se ha conseguido reanudar las visitas de las familias. Todavía con restricciones, tal como nos indican de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid.
Hemos tratado de paliar la soledad de nuestros mayores, por la separación física que ha traído esta pandemia, mediante la realización de actividades acordes con el estado de alarma.

Estamos orgullosos de poder ofrecerles la calidad de vida que se merecen. Pero, consideramos que cuidamos a personas especialmente vulnerables y a veces nos ha faltado el respaldo de las políticas sociales y sanitarias.

Agradecemos a los usuarios del centro su colaboración para que este virus no se propague dentro de la residencia. Resaltamos la efectiva implicación de todos en el cumpliendo con las medidas de higiene y limpieza.
Durante la pandemia del COVID-19 hemos sido testigos de agradecimientos y aplausos, muy merecidos, a los sanitarios de hospitales, a los agentes de seguridad, a los empleados de supermercados, etc. Pero pocas veces se nombra al personal de las residencias. Nosotros queremos destacar su generosidad y el compromiso de estos profesionales, a pesar del poco reconocimiento social.

Los que estábamos presentes en las agotadoras jornadas de trabajo durante esta pandemia. Agradecemos a los compañeros y compañeras que en los peores momentos han ofrecido cuidados dignos a pesar de la carencia de medios. Así como a los profesionales que han tenido que aislarse en sus domicilios por presentar algún síntoma sospechoso.

Recordamos que el personal de las residencias son personas que luchan por otras personas que forman parte de sus vidas. Personas que conocen, cuidan y acompañan durante largas jornadas. Las implicaciones emocionales son evidentes y han tenido un precio. En la residencia de Collado hemos tenido la suerte de que esta terrible epidemia no nos ha robado ningún miembro de la familia que formamos la residencia.

Ahora es el momento en que todos seamos responsables y participemos en la contención de futuros rebrotes y la protección de nuestros mayores.